Conoce al detalle cada uno de nuestros procedimientos clínicos para el alivio del dolor, prevención de complicaciones y recuperación de la salud de tus pies.
El pie de las personas que viven con diabetes mellitus posee menor sensibilidad neurológica y circulación sanguínea reducida. Por ello, cualquier corte mal realizado, callo o uña encarnada puede convertirse en una úlcera de difícil cicatrización.
Nuestro protocolo clínico está diseñado para proteger la integridad dérmica del paciente mediante técnicas estériles y productos hipoalergénicos específicos.
La uña encarnada ocurre cuando el borde lateral de la lámina ungueal penetra en la carne del surco periungueal, produciendo inflamación, enrojecimiento, infección y un dolor punzante al caminar o calzar zapatos.
En lugar de recurrir a la extirpación quirúrgica agresiva que deforma el dedo, aplicamos la técnica podológica de espiculotomía conservadora.
Las uñas hipertróficas o de consistencia leñosa se producen con frecuencia en adultos mayores, por microtraumatismos repetidos del calzado o por infecciones fúngicas de larga data. Cortarlas en casa es sumamente doloroso y peligroso.
Mediante micromotores de grado podológico con aspiración y fresas diamantadas de precisión, rebajamos la lámina ungueal a su grosor fisiológico natural.
La hiperqueratosis (durezas) es una respuesta defensiva de la piel ante una fricción constante, calzado rígido o mala distribución del peso corporal. Cuando se profundiza en forma de cono, genera los dolorosos "helomas" u "ojos de gallo" que arden al apoyar el pie.
Realizamos un desbridamiento profesional indoloro capa por capa con bisturí estéril, seguido de un pulido dermo-rotatorio y nutrición profunda.
Los hongos se alimentan de la queratina y prosperan en ambientes cálidos y húmedos (zapatillas deportivas, duchas públicas). Provocan coloración amarilla, marrón o blanquecina, desprendimiento de la uña, mal olor y descamación pruriginosa entre los dedos.
Las lacas o gotas caseras fracasan porque no penetran la gruesa barrera queratinizada de la uña. Nuestro tratamiento podológico elimina mecánicamente la zona afectada para que los antimicóticos actúen directamente sobre el hongo vivo.
No necesitas tener un dolor insoportable para cuidar tus pies. Una sesión periódica de mantenimiento cada 4 a 6 semanas previene deformidades, uñas encarnadas, acumulaciones de durezas y fatiga postural.
Ideal para jóvenes, adultos, profesionales que pasan horas de pie o deportistas que exigen sus pies al máximo.
Llevamos el box clínico móvil estéril a Las Compañías, La Serena y Coquimbo. Consulta disponibilidad para esta semana.